
Es posible que el rechazo de lo figurativo que se constata - en especial en numerosas galerías - corresponda a una interpretación del deseo de las generaciones presentes a evadirse de lo real, percibido como poco seductor.
De hecho, estoy convencido de que el hombre occidental del siglo XXI ha perdido asideros importantes que marcan su inconsciente, cuya carencia le causa una insatisfacción esencial.
Para mí, esos asideros tienen que ver con la relación del hombre con la naturaleza, y pienso que el arte puede contribuir a la recuperación de esta ósmosis vital, aun cuando no le competa elaborar el contenido de esa relación renovada.
F. de C